© OMS / Dan Agostini
Gustavo, un joven voluntario, entrega un kit de prevención del VIH y otras ITS a un residente de la comunidad de Heliópolis como parte de las actividades de prevención del proyecto «Heliópolis invierte en la vida» en São Paulo (Brasil), en abril de 2024
© Imagen

OMS: La integración, la innovación y el liderazgo comunitario son fundamentales para poner fin al VIH, las hepatitis y las ITS

27 de julio de 2026
Comunicado de prensa
Río de Janeiro
Tiempo de lectura

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado hoy un nuevo informe en el que se evalúan los progresos en la aplicación de las Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual (ITS) para 2022–2030.

Presentado durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida  (SIDA 2026) y con ocasión del Día Mundial contra la Hepatitis (28 de julio), el informe subraya los importantes logros y los retos persistentes en la respuesta mundial a estas epidemias.

«Este informe nos cuenta dos historias. Demuestra lo que es posible cuando los países invierten en la salud, las comunidades y la ciencia. Y a la vez nos muestra la rapidez a la que pueden revertirse los progresos debido a las interrupciones de financiación, las emergencias humanitarias y la persistencia de las desigualdades», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «En los próximos cinco años, debemos establecer sistemas de salud integrados y resilientes que permitan llegar a quienes han quedado más rezagados».

A finales de 2025, unos 32 millones de personas con VIH recibían tratamiento y desde 2010 las nuevas infecciones por el VIH se han reducido en un 42 % y las muertes relacionadas con el sida en un 57 %. Con todo, 9 millones de personas siguen sin acceso a tratamientos vitales contra el VIH y el número de nuevas infecciones sigue aumentando en varias regiones, especialmente entre grupos de población clave, como los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, los trabajadores sexuales, las personas que consumen drogas inyectables, las personas transgénero y las personas recluidas en establecimientos penitenciarios.

También se ha avanzado en la respuesta a las hepatitis víricas. Desde 2015, el número de casos anuales de hepatitis B se ha reducido en un 32 % y las muertes debidas a la hepatitis C han disminuido un 12 % a escala mundial. Pese a estos logros, las hepatitis víricas siguen estando entre las enfermedades infecciosas más mortíferas del mundo y, según las estimaciones, segaron 1,3 millones de vidas en 2024, con una mortalidad en aumento.

Los progresos en la respuesta mundial a las ITS han sido mixtos. Los países han reforzado las políticas nacionales y han mejorado el tamizaje de la sífilis y su tratamiento en el embarazo, si bien la cobertura vacunal contra el VPH ha aumentado modestamente. Por otro lado, las tasas de ITS aumentan en varios países y comunidades, mientras se incrementa la resistencia a los  antibióticos usados para tratar la gonorrea.

Retos pendientes

Pese a los progresos, sigue habiendo lagunas importantes que obstaculizan los esfuerzos por eliminar el VIH, las hepatitis víricas y las ITS para 2030.

En el caso del VIH, la reducción en la financiación de donantes internacionales en 2025 interrumpió los programas de prevención en varios países, en particular el acceso a la profilaxis preexposición (PPrE). Aunque algunos gobiernos han intervenido para mantener los servicios, los datos preliminares indican que el uso de la PPreE se ha reducido en varios países y comunidades.

En cuanto a las hepatitis víricas, las muertes asociadas a la hepatitis B han aumentado un 17 % desde 2015. Los diagnósticos y la cobertura del tratamiento siguen siendo bajos, especialmente para la hepatitis B, pese a la disponibilidad de medicamentos sumamente eficaces que podrían prevenir millones de muertes. Mientras los países se preparan para conmemorar el Día Mundial contra la Hepatitis bajo el lema «Hepatitis: conozcámosla para combatirla», el informe subraya la urgente necesidad de eliminar los obstáculos financieros, sociales y sistémicos que siguen impidiendo a millones de personas acceder a prevención, pruebas, tratamiento y atención contra la hepatitis.

La respuesta mundial a las ITS sigue desencaminada por el aumento de la incidencia de dichas infecciones, la mayor resistencia a los antimicrobianos y la cobertura insuficiente de la vacunación contra el VPH y del tamizaje del cáncer de cuello uterino. Las persistentes deficiencias en la vigilancia, las pruebas diagnósticas, la financiación y los sistemas de información de salud limitan aún más la capacidad de los países para monitorear la epidemia y ampliar los servicios de prevención, pruebas y tratamiento que son eficaces.

Prioridades para acelerar los progresos hacia 2030

En el informe se señala que la integración es una de las mayores oportunidades para acelerar los progresos. Los países que notifican los mejores resultados ofrecen con más frecuencia servicios contra el VIH, las hepatitis víricas y las ITS a través de la atención primaria de salud, junto con servicios para la tuberculosis, la salud sexual y reproductiva, la salud maternoinfantil y las enfermedades no transmisibles.

La eliminación de la transmisión maternofilial del VIH, la sífilis y la hepatitis B sigue siendo una prioridad clave. Resulta alentador que un número creciente de países solicite la validación por la OMS de la eliminación, lo que demuestra  que se pueden conseguir los objetivos deseados si se fortalecen los servicios integrados de salud de la madre y el niño.

Se pueden obtener más logros ampliando las soluciones en materia de salud digital, fortaleciendo la interfuncionalidad de los sistemas de vigilancia y de información de salud, ampliando las plataformas de pruebas para varias enfermedades y garantizando un acceso equitativo a las innovaciones. Entre estas se incluyen pruebas diagnósticas mejoradas, pruebas de calidad asegurada para detectar las ITS y tecnologías de prevención de acción prolongada, como el lenacapavir inyectable recomendado por la OMS dos veces al año. El lenacapavir está introduciéndose en 10 países y su despliegue está previsto en otros 14. La recomendación de la OMS sobre la profilaxis postexposición (PPE) con doxiciclina también ofrece una prometedora nueva oportunidad para reducir las ITS bacterianas entre poblaciones con riesgo considerable.

Fortalecer el liderazgo comunitario e integrar en los sistemas nacionales de monitoreo los datos generados en las comunidades puede mejorar la rendición de cuentas, orientar mejoras en los programas y ayudar a garantizar que los servicios lleguen a quienes con más frecuencia quedan rezagados.

Para apoyar a los países en el fortalecimiento de las respuestas, la OMS ha publicado sus primeras directrices consolidadas de prestación de servicios contra el VIH, en las que ha reunido las últimas recomendaciones basadas en la evidencia para ayudar a los países a organizar la prevención, las pruebas, el tratamiento y la atención a largo plazo contra el VIH. Asimismo, la OMS ha publicado orientaciones para la vigilancia del VIH, concebidas para mejorar los sistemas de vigilancia  sistemática del VIH y potenciar el uso de datos nacionales de salud para poner en marcha acciones de salud pública.

«Esta evaluación es más que un informe sobre los progresos realizados; es una guía práctica para la acción en la segunda mitad de este periodo estratégico», declaró la Dra. Tereza Kasaeva, Directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e ITS de la OMS. «Señala dónde avanzan los países, dónde se estancan los progresos y dónde pueden tener más impacto las inversiones. Junto con nuestras nuevas directrices consolidadas de prestación de servicios y orientaciones para la vigilancia del VIH, la OMS dota a los países de herramientas prácticas para fortalecer los programas ya mismo y llegar a las personas y comunidades que más los necesitan».

El informe se publica poco después de la adopción de la declaración política de la reunión de alto nivel de 2026 de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, que proporciona evidencia oportuna para apoyar la aplicación de los compromisos asumidos por los Estados Miembros.

Nota para la redacción

Las Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual 2022–2030 fueron adoptadas por la Asamblea Mundial de la Salud en 2022. Proporcionan un marco común que permite a los países acelerar los progresos  para poner fin al VIH, las hepatitis víricas  y las infecciones de transmisión sexual como amenazas para la salud pública de aquí a 2030, al tiempo que promueven la  cobertura universal de salud, la atención primaria y la equidad en materia de salud.

Contactos para los medios

Equipo de la OMS para los Medios de Comunicación Comunicación

OMS
Organización Mundial de la Salud

Destacado

Notas descriptivas

Datos en imágenes